Al menos 48 periodistas murieron en 2016 en el ejercicio de su profesión

22/Dic/2016

Uypress

Al menos 48 periodistas murieron en 2016 en el ejercicio de su profesión

Al menos 48 periodistas murieron en lo que va del año en cumplimiento de su labor informativa.
La cifra de periodistas caídos en cumplimiento de su labor informativa en 2016 va camino a descender de los recientes niveles récord, pues una cantidad menor de periodistas fueron asesinados, constató en su análisis anual el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés). Las muertes en combate y en incidentes de fuego cruzado aumentaron a su mayor cifra desde 2013 a causa de la prolongación de conflictos en el Medio Oriente.
Al menos 48 periodistas murieron en relación con el ejercicio de la profesión entre el 1º de enero y el 15 de diciembre de 2016. El CPJ investiga los casos de por lo menos otros 27 periodistas caídos en el transcurso del año, para determinar si existe algún vínculo con el ejercicio periodístico.
Más de la mitad de los periodistas muertos en el año murieron en combates o en incidentes de fuego cruzado, situación que se da por primera vez desde que el CPJ comenzara a llevar estadísticas al respecto. Los conflictos de Siria, Iraq, Yemen, Libia, Afganistán y Somalia les arrebataron la vida a 26 periodistas, quienes murieron mientras cubrían los enfrentamientos.
La tendencia histórica indica que aproximadamente dos tercios de los periodistas caídos han sido asesinados en represalia por su labor, de acuerdo con las detalladas estadísticas que el CPJ lleva desde 1992. Este año, 18 periodistas fueron blancos de asesinato selectivo, la cifra más baja desde 2002. La razón del declive no está clara, y pudiera deberse a una combinación de factores, entre ellos que los medios están asumiendo menos riesgos, el aumento en las campañas mundiales para concientizar sobre el combate a la impunidad, y el empleo de otros instrumentos para silenciar el periodismo crítico.
De acuerdo al informe del CPJ Siria fue el país más letal para los periodistas por quinto año consecutivo. Por lo menos 14 periodistas cayeron en Siria en 2016, la misma cifra de 2015, con lo cual la cifra total de periodistas caídos en el ejercicio de la profesión desde el comienzo del conflicto sirio asciende a por lo menos 107.
Entre los que murieron en los combates este año se encontraba Osama Jumaa, fotógrafo y videógrafo de 20 años de edad que informaba sobre las secuelas de un bombardeo en Aleppo para la agencia fotográfica internacional Images Live.
Según la agencia fotográfica, el periodista viajaba en una ambulancia al lugar para ofrecer cobertura del rescate de civiles cuando el vehículo fue alcanzado por el fuego de artillería del gobierno sirio y él resultó herido; un paramédico auxiliaba al periodista cuando una segunda ronda de proyectiles impactó en la ambulancia y mataron a ambos hombres.
Iraq, también inmerso en un conflicto, se encuentra entre los tres países con las mayores cifras de periodistas muertos por cuarto año consecutivo, con seis casos de periodistas caídos en 2016.
En Yemen, donde la cifra de periodistas caídos se ha incrementado a medida que los combates se han intensificado, seis periodistas también murieron este año, con lo cual el total asciende a 12 desde 2014.
Los periodistas que cubren conflictos no solamente corren el riesgo de morir en combate, sino también de ser secuestrados o asesinados por el Estado Islámico y otros grupos radicales. El Estado Islámico es responsable de la desaparición de por lo menos 11 periodistas desde 2013. Se teme que estos periodistas están muertos, pero no aparecen en la lista del CPJ sobre casos de periodistas caídos porque no se ha podido confirmar la suerte que han corrido.
El exterminio de comunidades periodísticas por parte de grupos extremistas en los últimos años pudiera ser una de las posibles razones del declive de los asesinatos de periodistas en 2016. Por ejemplo, en Somalia, los asesinatos han tenido un efecto: tras años de violento amedrentamiento con escasa esperanza de justicia, los medios han quedado atemorizados, debilitados y diezmados. Durante dos años consecutivos Somalia ha encabezado el Índice de Impunidad Global del CPJ, que se enfoca en los países donde los periodistas mueren asesinados y sus asesinos siguen impunes. La cifra de periodistas asesinados cada año en Somalia ha caído de forma precipitada desde 2012, con dos asesinados en 2016.
Los datos del CPJ demuestran que el arraigo de la impunidad fomenta la autocensura, pues los periodistas huyen al exilio o se callan para evitar riesgos graves.
En algunos países, se emplean instrumentos no violentos para acallar a los periodistas. De acuerdo al CPJ, en Rusia, donde 36 periodistas han sido asesinados en represalia por su labor informativa desde 1992, el CPJ no ha documentado un asesinato desde 2013. Los periodistas que podrían atreverse a informar sobre cuestiones sensibles como la corrupción y las violaciones de los derechos humanos, pese al enorme riesgo de sufrir represalias contra la integridad física, han visto cómo sus formas para informar han sido eliminados sistemáticamente mediante leyes, regulaciones, el cierre de medios y otras formas de acoso, entre ellas las amenazas de encarcelamiento.
Es posible que el costo político del asesinato, que solía ser pequeño, haya aumentado lo suficiente como para hacer que otras modalidades represivas sean más atractivas, concluye el CPJ.
Otras tendencias que se derivaron de las investigaciones del CPJ:
Los grupos políticos, entre ellos las organizaciones de islamistas radicales, fueron responsables de más de la mitad de las muertes de periodistas este año.
La cobertura de conflictos fue la fuente más peligrosa, y el 75por ciento de las víctimas se dedicaba a ella.
Los trabajos más peligrosos fueron los de fotógrafo y camarógrafo.
El 20 por ciento de los periodistas caídos en 2016 eran periodistas freelance.
En concordancia con las tendencias históricas, 9 de cada 10 periodistas caídos eran periodistas locales y no extranjeros.
El CPJ comenzó a recopilar datos detallados sobre todas las muertes de periodistas en 1992. El informe de este año fue elaborado por Elana Beiser, directora editorial del CPJ y Elisabeth Witchel, que se desempeña como consultora del CPJ para la campaña contra la impunidad.